VENCER O CONVENCER. La elección: La clave en el camino del aprendizaje

 

VENCER O CONVENCER.

La elección: La clave en el camino del aprendizaje

 

Existen múltiples caminos para llegar a un objetivo final, así como diferentes formas de recorrer cada uno de los caminos. Se puede ir más rápido a más lento, en compañía o solo, guiados por otros que los recorrieron antes fijándonos en los detalles del camino, simplemente siguiéndolos, u obligados a seguirlos.

Existen miles de cruces en el sendero del aprendizaje, muchos de los cuales hemos pasado de largo sin dudar que dirección seguir, y otros sin ser conscientes de que había un cruce. Muchos otros los hemos elegido con valentía y convicción, en otros nos hemos parado a evaluar el entorno para poder decidir y en otros hemos tenido intensas dudas sobre si era el camino correcto o no.

Muchas veces el camino llegaba donde pretendía llegar, pero otras muchas simplemente estaba cortado, o lo que encontraba en él no era para nada lo que deseaba.

Hay muchos caminos que he olvidado, hay muchos caminos que me gustaría olvidar, hay muchos caminos que jamás olvidaré, hay caminos que por más que intente acordarme no puedo recordar, y hay caminos que estando en ellos me gustaría salir pero no sé por dónde debo seguir.

La educación canina tiende en numerosas ocasiones a ir guiada a cerrar los caminos que no deseábamos para nuestros perros, tratando de mostrar al perro que esos caminos podrían llevarle a un precipicio marcado por nosotros peor que el que tenía delante, obligándoles a dar la vuelta, o simplemente creando grandes fortalezas al inicio de los caminos no deseados.

En el camino del aprendizaje hay caminos y cruces que jamás olvidaremos, y la causa principal de esto no es que nos hayan llevado hasta el mismo objetivo final, sino por cómo ha transcurrido el camino.

Cuando somos conscientes de la información que nos proporciona el entorno y nos paramos a observar. Cuando lo estudiado previamente a recorrer la ruta y las estrategias pensadas antes de iniciar el camino son claras, sólidas y consistentes. Cuando he decidido empezarla o me he sentido arropado y respaldado para hacerla en compañía, tengo todos los ingredientes para poder recordar una y mil veces el camino deseado, como quiero que sea, y a donde quiero que me lleve.

Cuando exponemos a los perros a sus problemas, sin una serie de estrategias previas que el perro conoce claramente, surgen las dudas en el camino de la resolución del conflicto, la inseguridad se apodera del individuo, y la falta de confianza en su referente se agrava debido al incumplimiento de sus funciones.

El guía o referente no debe ser el encargado de llevarle hasta el final del camino imponiendo en qué dirección se debe girar en los cruces. Sino que el guía o referente debe acompañarle y ayudarle a crear estrategias resolutivas durante el mismo, que partan de las motivaciones personales del individuo, con el objetivo de fijar a través de elecciones propias los aspectos del entorno más relevantes, las consecuencias que han tenido para el en todos los planos del individuo, ya sean en el plano instrumental, social o emocional.

Pero, ¿y si nuestro perro elige girar hacia el camino que no es válido para los demás individuos, que supone un riesgo para ellos o para el mismo? Es entonces donde el referente cobra verdadera importancia, interviniendo como una figura que aporte seguridad al individuo, tratando de volver a mostrarle que ese camino está cortado pero que no debe preocuparse, que tiene otras opciones con mayor proyección, que conoce, que les han sido válidas, que han sido creadas a través de sus propios intereses, y es entonces donde al producirse una resolución de un conflicto y el guía al haber actuado como una salida y no un conflicto añadido para la resolución del mismo, gana un valor y un peso para el individuo como nunca antes lo había hecho.

Cuando decidimos, y somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos, llegamos al final del camino convencidos de que podremos volver a hacerlo solos.

Cuando nos llevan sin pensar, hay obligación, y llego al final del camino entre medio de 2 conflictos, puede que haya vencido por llegar al final, pero dudo que pueda volver a recordar el camino para hacerlo solo.

 

 

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